EL NUEVO EJE PARA EL SEGUNDO MANDATO
En su discurso de asunción, la presidenta Cristina Fernández reforzó la idea de que la economía que se viene necesita "sintonía fina". Eso no significa una devaluación forzada del peso, pero sí una redefinición de políticas de actividad por actividad y de empresa por empresa. "El gran desafío que vamos a tener en esta etapa que viene, mejorar la competitividad, que no pasa ni por el club de los devaluadores, ni por el club de los endeudadores, que pasa por el club de los que queremos generar mayor valor agregado", indicó la jefa de Estado.

LA PELEA CON LA CGT EMBARRÓ LA CANCHA
Una de las grandes preocupaciones que tienen los empresarios es el desenvolvimiento que tendrán las próximas paritarias. En un principio, el Gobierno nacional había sugerido un techo del 18% para el reajuste salarial del año que viene. Sin embargo, en los últimos días, el distanciamiento del Gobierno con la CGT del camionero Hugo Moyano empantanó las futuras discusiones salariales. A tal punto que el propio líder cegetista reafirmó que los futuros aumentos no se discutirán sobre la base de los datos del Indec, sino con la "inflación del supermercado", superior al 20% anual.

SEGUIRÁN LAS RESTRICCIONES CAMBIARIAS
Apenas se conoció el resultado electoral en la Argentina, a fines de octubre pasado, la gestión de Cristina Fernández ajustó la política cambiaria y restringió las operaciones de compraventa de dólares. Esa fue la reacción ante la fuerte salida de capitales que se registró durante este año y que, según algunas estimaciones privadas, puede superar los U$S 20.000 millones. El Gobierno avanzó con sus medidas y ahora solicitó que los bancos informen, con 10 días de anticipación, las operaciones que se efectúan con la divisa estadounidense. Esta estrategia se mantendrá también durante 2012.

CRECE LA BRECHA CON LAS MEDICIONES PRIVADAS
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantendrá este año dentro de los parámetros establecidos por el propio Gobierno: por debajo del 10% anual. Sin embargo, el divorcio entre las mediciones oficiales y las proyecciones de las consultoras privadas es cada vez más evidente. Desde el Congreso, la oposición sirve como un paraguas protector frente a los embates oficiales (multas y sanciones) hacia las firmas privadas que aún se animan a calcular la inflación. Los economistas consideran que es posible que, en 2012, el IPC vuelva a ubicarse en torno del 20%, como este año.

INQUIETA LA TENDENCIA BAJISTA EN EL PRECIO
Así como la soja tiene un efecto derrame alentador para la economía argentina, de la misma manera la caída en los precios tendrá efectos negativos y multiplicadores para distintos actores económicos. Al 31 de agosto pasado, la tonelada llegó a costar U$S 539, pero tres meses más tarde, el valor de esa materia prima perdió U$S 123, según un reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Esta tendencia bajista en los mercados internacionales se mantuvo a lo largo de estos días, por lo que los expertos vislumbran que ese escenario también continuará hacia el nuevo año.

UNO DE LOS PILARES DEL MODELO
La acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) seguirá siendo una constante durante el nuevo año. Esos fondos permiten sostener el tipo de cambio, frente a las fluctuaciones del mercado. Después de abonar unos U$S 2.500 millones, que corresponden al vencimiento del cupón atado al PBI, el Central volvió a captar divisas que superaban los U$S 45.000 millones. Se espera que se consolide esa tendencia con la liquidación de exportadores, hacia marzo de 2012.

EL FUERTE IMPACTO DE LA QUITA DE APORTES
A partir del primer día del nuevo año, los usuarios de mayor poder adquisitivo abonarán con un fuerte reajuste las tarifas de los servicios públicos privatizados. Esto es por efecto de la quita de los subsidios nacionales, anunciados por Amado Boudou (cuando era ministro de Economía) y por Julio De Vido, que continúa a cargo de Planificación Federal. Este proceso será gradual y continuará a lo largo del año, ya que el propio Gobierno había adelantado la revisión integral del sistema de aportes del Estado a las empresas y a los grandes usuarios. Todo implicará un reajuste en las tarifas.

AÚN SE ESPERA ESTABLECER LAS CONSECUENCIAS
La Argentina está lejos del blindaje que, en un principio, proclamó el Poder Ejecutivo respecto del efecto contagio de la crisis de la zona euro. La caída en el precio externo de las materias primas han encendido luces amarillas al futuro económico del país. Los economistas consideran que hay que seguir de cerca la evolución de las exportaciones de 2012 para saber cuál será la conducta de los europeos frente a la demanda de productos argentinos. Pero también aclaran que una parte fundamental de la historia es la coordinación de acciones con Brasil, el principal socio comercial de la Argentina.

ESTIMAN QUE LA EXPANSIÓN SERÁ INFERIOR AL 5%
En el Presupuesto, el Gobierno nacional es más optimista que algunas organizaciones respecto de la expansión que tendrá el Producto Bruto Interno (PBI) durante 2012. La iniciativa oficial contempló un crecimiento del 5,1%, poco menos de la mitad de lo previsto para este año. Los privados, en tanto, creen que la economía no crecerá más allá del 5%. A tal punto que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha estimado una expansión del 4,8% para el año que viene, muy por debajo del 9% previsto para el cierre de este ejercicio.

UNA NEGOCIACIÓN QUE AÚN NO SE ACTIVARÁ
Mientras siga Europa sin resolver su crisis, el Gobierno no avanzará en la negociación para regularizar el pago de la deuda al Club de París, estimada en U$S 8.900 millones. Lo reafirmó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, cuando en el Congreso sostuvo que la Argentina seguirá financiándose con deuda intraestatal, es decir, a través de préstamos de organismos públicos. Un arreglo con el Club de París puede constituirse la puerta para volver a acceder a los mercados de capitales internacionales, una posibilidad que los expertos consideran esencial ante las perspectivas de mediano plazo.

LA DEMORADA REFORMULACIÓN DEL ORGANISMO
La reforma del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sigue siendo la gran materia pendiente de la gestión de Cristina Fernández. Además de los cuestionamientos formulados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en los últimos días se sumaron las críticas de las Naciones Unidas a la manera de calcular la inflación, estimar el crecimiento económico y medir la pobreza y la indigencia en el país. Los especialistas consideran que esta materia debe saldarse en el año que viene, con el fin de darle más transparencia a un organismo cuestionado desde mediados de 2007.

OBRAS PÚBLICAS, DEUDAS Y OTRAS CUESTIONES
El Gobierno nacional aún no ha dado pautas a las provincias acerca de cómo será la relación fiscal. Si bien ha garantizado los fondos de coparticipación, sigue siendo una incógnita la manera en que repartirá el dinero para obras públicas en cada distrito de la Argentina. Por ahora, las discusiones están centradas en la forma en que se refinanciará cada deuda y los mecanismos de ayudas para pagar los vencimientos de esas obligaciones, asumidas fundamentalmente con el Gobierno nacional. Parte de estos arreglos implicarán cierta autonomía para la discusión salarial que se avecinará en marzo.